Su construcción es simple, en
lo alto de una loma para aprovechar el sol y no desperdiciar
terrenos de cultivo, se asienta sobre roca caliza en una superficie
de 113 m2. De piedra, adobe y argamasa, de forma rectangular,
con muros de 50 centímetros, se levanta en dos plantas.
La cubierta, de vigas de madera, cañizo, arena con cal
y tejas árabes, se sustenta en su mitad sobre un grueso
muro de carga y en su otra mitad, aéreo, sobre una enorme
viga de madera de pino de "melis".
A su izquierda, el Aljibe, con una capacidad de 110.000 litros
de agua, excavado en la roca hasta una profundidad de cinco
metros. (Adosada, a su derecha, estaba la vivienda del Molinero).
Su reconstrucción se inició en el mes de enero
de 2005, concibiéndose desde el respeto absoluto a su
maquinaria y diseño originales. Adaptándose las
necesidades de alojamiento rural -energéticamente autosuficiente-
para conservar íntegramente su estructura, fachadas,
muros, cubierta y viguerías